En el sistema de transporte de Espoo se ha apostado con fuerza en los últimos años por el transporte público, especialmente por el Länsimetro y sus ampliaciones. El metro es una buena solución para moverse entre los grandes centros de la ciudad, pero al mismo tiempo se ha cometido un error significativo: el transporte público se ha concentrado demasiado en torno a las estaciones de metro. En la práctica, esta solución ha dejado a muchos residentes de Espoo completamente sin una alternativa realista de transporte público, cuando los desplazamientos por trabajo y por gestiones se dirigen a otros lugares que no están a lo largo de la línea del metro.
La estructura urbana de Espoo es dispersa, y las conexiones de transporte público en las zonas periféricas son actualmente insuficientes. La situación se ha agravado aún más cuando, con la llegada del metro, se han recortado de forma contundente las conexiones de autobús. El servicio por la tarde, por la noche y los fines de semana es casi inexistente, lo que obliga a los residentes a usar su propio coche, no por ideología, sino por una necesidad cotidiana.
Además, la inspección especial sobre la actividad de Länsimetro Oy sigue sin realizarse, aunque se ha exigido en repetidas ocasiones. Los vecinos merecen saber cómo se han utilizado los fondos de los contribuyentes y cómo se han tomado las decisiones en la construcción del metro y sus ampliaciones. La transparencia es importante en los proyectos públicos, para que los residentes puedan confiar en que su dinero se utiliza de manera responsable.
No se debe dificultar artificialmente el uso del coche
Aunque promover el transporte público es importante, no se debe ver el automóvil privado como un enemigo. En Espoo, el aumento continuo de las tarifas de estacionamiento, la ampliación de las zonas de pago y las restricciones de tráfico no benefician al conjunto. La ciudad crece continuamente, lo que también incrementa la necesidad del uso del automóvil privado; este hecho no puede pasarse por alto.
No se debe castigar a las personas por que el transporte público no satisfaga sus necesidades. Al contrario, Espoo debe encontrar un equilibrio sensato entre las distintas formas de desplazarse y garantizar que también conducir sea una opción razonable y fluida.
Se necesitan soluciones que realmente funcionen
Hay que asignar más recursos al transporte público de Espoo para que sirva a todos los residentes de Espoo también por las tardes, por las noches y los fines de semana. El transporte público debe ser una alternativa verdaderamente competitiva, y no solo una elección de prestigio político. Esto significa mejores conexiones y tiempos de viaje más cortos para todas las zonas, también fuera de los centros urbanos.
En la toma de decisiones, por fin hay que escuchar a los residentes y a los emprendedores, y no solo a los funcionarios y a quienes elaboran las directrices políticas. Los residentes de Espoo necesitan soluciones prácticas, eficientes y que realmente funcionen, no imposiciones ideológicas. En el transporte de Espoo es hora de volver a usar el sentido común y escuchar a los vecinos.
El transporte sostenible se construye sobre la fluidez y la libertad de elección, no sobre la imposición.
Fuente: Uusi Suomi